HERMANOS DE LA SAGRADA FAMILIA

Lema institucional 2016


"NAZARET FUENTE DE MISERICORDIA"

El Papa Francisco quiso que el año 2016 fuera el Año Santo de la Misericordia. Comenzó el8 de diciembre de 2015, en la fiesta de la Inmaculada Concepción, que coincide con los 5O años de la clausura del Concilio Vaticaano II que marcó "como un nuevo período la historia de la Iglesia" y culminará el 20 de noviembre del presente año con la fiesta de Cristo Rey.

"Estoy convencido, ha dicho el Santo Padre, que toda la Iglesia, podrá encontrar en este Jubileo la alegría para redescubrir y hacer más fecunda la misericordia de Dios, con la cual todos estamos llamados a dar consolación a cada hombre y cada mujer de nuestro tiempo".

Nuestro mundo necesita de la misericordia que lo humanice. Ante una sociedad de planteos radicales, donde el lema pareciera ser "vamos por todo", "vamos por más" y donde la búsqueda de acuerdos suele tomarse como signo de debilidad; donde el juicio descalificador hacia el adversario es argumento para no reconocer el propio límite y la propia responsabilidad en el conflicto; donde el orden jurídico establecido se revela insuficiente para alcanzar una auténtica justicia humana, la Iglesia hace presente el evangelio de la Misericordia.

« La mentalidad contemporánea, quizás en mayor medida que la del hombre del pasado, parece oponerse al Dios de la misericordia y tiende además a orillar de la vida y arrancar del corazón humano la idea misma de la misericordia" afirma la convocatoria al Jubileo citando a Juan Pablo II. Y agrega: "la cultura de la ciencia y la técnica parece no dejar espacio a la misericordia':

Jesús, que recorrió los caminos de Judea y Galilea perdonando a los pecadores, sanando a los enfermos, consolando a las viudas, dando de comer a las multitudes que lo seguían y anunciando la Buena Nueva del amor infinito del Padre acompañando los gestos con parábolas como la de la oveja perdida, la moneda extraviada y la siempre recordada del hijo pródigo se presenta ante el mundo como "el rostro de la misericordia del Padre".

El lema Sa-Fa de este año, "Nazaret fuente de misericordia" nos invita a dejamos penetrar primero por el amor misericordioso del Padre y proclamarlo luego con toda la Iglesia como Jesús de Nazaret, con palabras, gestos, actitudes y toda la vida.

Nazaret es para nosotros "fuente de misericordia" porque allí Jesús vivió lo que después debía anunciar en su predicación, con gestos y palabras, especialmente el nacimiento de una nueva familia basada no ya en la carne y la sangre sino en los vínculos de filiación y fraternidad derivados de un Padre común. "Jesús le respondió; «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre". (Mt. 12,47)

En Nazaret el Hijo de Dios no tuvo en menos abajarse y hacerse como uno de nosotros, encarnándose en el seno de María, naciendo y viviendo en una familia común, aprendiendo a vivir en familia, a ser solidario, a hacerse cargo de los otros, a vincularse y disfrutar de las pequeñas alegrías de familia bajo la mirada siempre atenta de José

Desde el hogar de Nazaret, nos ponemos a la escucha de la Palabra, recuperando el valor del silencio convirtiéndonos así en testigos de la misericordia, que humaniza los vínculos familiares y sociales, conscientes de que el perdón es el instrumento evangélico puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón y la auténtica felicidad.

Frecuentando "el humilde techo", queremos "abrir el corazón - como nos sugiere Francisco - a cuantos viven en las más contradictorias periferias existenciales, que con frecuencia el mundo moderno dramáticamente crea". Por eso, siguiendo la propuesta del Santo Padre, estamos llamados a redescubrir las obras de misericordia corporales como dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo ... y las espirituales: consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y los difuntos. Obrando así, como dice Isaías "despuntará tu luz como la aurora y tus heridas se curarán rápidamente; delante de ti avanzará tu justicia y detrás de ti irá la gloria del Señor". (Is.58,8).

Que la Sagrada Familia nos acompañe, nos ilumine y nos guíe en este camino!

Hno. Néstor Achigar, Provincial